Mateo Romero: Réquiem para Cervantes / Conmemoración solemne de los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes

 A través del proyecto Ruelas, integrantes de los Centros Gerontológicos Las Teresas y El Cambio de Guanajuato participaron en la visita a la tumba del Quijote y al Templo de la Compañía, donde La Grande Chapelle estuvo a cargo del concierto Réquiem para Cervantes

El cortejo fúnebre partió del Museo Iconográfico del Quijote, el sábado 8 a las 4 de la tarde

 

Por Alejandra Guillén FIC / Fotos: Liliana Velázquez y Gerardo Castillo ISÓPTICA

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Pasadas las 3 de la tarde se escucharon lamentos frente al Museo Iconográfico del Quijote. Había unas 20 mujeres reunidas en círculo y un par de hombres vestidos de negro gritando “Ay, Miguel, ¿por qué te fuiste?”. Hasta policías de Guanajuato se acercaron a preguntar qué había pasado, pero rápido les aclararon que estaban preparándose para la Procesión Solemne a la tumba del Quijote, en conmemoración de los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes.

El ensayo estaba a cargo de Luis Martín Solís, director escénico que forma parte del proyecto Ruelas de esta edición del Festival Internacional Cervantino (FIC). Desde hace cuatro meses trabaja con personas de los Centros Gerontológicos Las Teresas y El Cambio para montar Banquete para el difunto Don Quijote, donde hay escenas de llanto. Como lo hacen tan bien, les pidieron que asistieran a la procesión solemne vestidos de negro, con rosario en mano y el Perdón Oh Dios mío de memoria.

A las 4 de la tarde sonaron las campanas del templo de San Francisco y quienes encabezaban el cortejo fúnebre comenzaron a tocar Las Golondrinas. Al frente se colocó una mujer con el cabello largo y plateado, y un cráneo entre sus manos. La procesión comenzó por la calle de la Sopeña y antes de que los músicos comenzaran a interpretar Dios nunca muere, las mujeres comenzaron el llanto que de pronto se convertía en risa. Entre ellas andaba la señora María Elena González, fascinada de ir a lamentarse a la tumba del Quijote, “porque Alonso Quijano era alguien muy especial, dicen que estaba loco, pero no estaba, se hacía el loco. Le admiro más porque a pesar de ser tan grande, nunca tuvo dinero, su tesoro fueron tres cucharas de plata”.

Al llegar a la tumba del Quijote, una de las mujeres dijo: “Todos terminamos en una calavera, como en la tuya, Miguel, Alonso (…) Ten paciencia, que después de 400 años todo el mundo conocerá tu obra, no tan grande como la de tu primo William, que empaña el año de tu nacimiento, no tan grande como la de Lope, pero todos conocerán tus alucinantes historias, que nos recuerdan a un mundo mejor al que conocemos, lleno de corruptos, canallas, ladrones, todo mundo ruin sin ideales”.

La fila de dolientes regresó a la calle de Sopeña con el vals Alejandra y El niño perdido, para tomar la calle Del Truco a la derecha. Frente a una pared, las dolientes rasgaban las paredes entre lamentos.

Luis Martín Solís explicó que quienes participaron en la procesión, como parte de la conmemoración solemne de los 400 años de la muerte de Miguel Cervantes, eran del Proyecto Ruelas “que busca la integración del teatro a las comunidades marginales, y sabemos que los adultos mayores son los marginales en todas las clases sociales”. En los últimos cuatro meses han ensayado para presentar Un banquete para el difunto Don Quijote que se presenta el próximo 15 de octubre como parte del programa FIC.

“Es un funeral muy a la mexicana, al que llegan y se enteran del muerto por chismes, amores que le imputan (…) El funeral tiene parte lúdica, luminosa y empieza a las 7 de la noche, venga este baile para este autor que tantas cosas tiene, lleno de sombras, tragedia , de comedia, sin dejar la primera sección del loco, porque entre el idealismo y la locura, nosotros nos quedamos con la locura…”.

-!Que viva la locura! Gritó una mujer.

-¿Vale? – preguntó Luis Solís.

-¡Vaaale! – Respondieron todos.

-¿Sí vale un festival, no?

-¡Vale!

-¿Vale una ciudad?

-¡Vale!

Los documentos que existen de la muerte de Cervantes no permiten saber si en la capilla hubo coro u órgano acompañando con música las plegarias. Mientras la procesión esperaba a los integrantes de la Squola Antiqua, Luis Solís recordó que continuarían con la misa “que Cervantes no tuvo en su tiempo, será una misa que pudo haber tenido un emperador (…) Hoy en el Templo de la Compañía se hará un funeral en forma, a la usanza del siglo XVI, con música de Mateo Romero, una celebración digna de este autor que sigue teniendo un peso enorme, aunque se veía flaquito y ñengo”.

Al Templo de la Compañía entraron con un féretro por delante y a las 5 comenzó El Réquiem para Cervantes, interpretado por el ensamble La Grande Chapelle, conjunto vocal e instrumental de música antigua que realiza una nueva lectura de piezas vocales españolas de los siglos XVI al SVIII.

CON INFORMACIÓN DEL FIC

8 DE OCTUBRE DEL 2016

GUANAJUATO,  MÉXICO

 

gerardo castillo

gerardo castillo

Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas la carrera de Diseño y comunicación visual con especialización en Fotografía. Fue seleccionado en el Seminario de Fotografía Contemporánea 2011-2012 que imparte el Centro de la Imagen y acreedor a la beca Jóvenes creadores del FONCA en el 2006-2007.
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