Se presenta “Proyecto Beethoven: Los 16 cuartetos de cuerdas” en el XLIV Festival Internacional Cervantino

En ediciones anteriores, el Proyecto Beethoven ofreció tres vertientes clave de una obra inabarcable: los conciertos para piano, a cargo de la Camerata Ireland (2013); las 32 sonatas para piano, interpretadas por Rudolf Buchbinder (2014), y las Nueve Sinfonías, con instrumentos de la época y orquestación original, recreadas por la agrupación belga Anima Eterna (2015). Este año toca el turno a la Integral de cuartetos de cuerda, con dos ensambles de primerísimo nivel: The American String Quartet, con 35 años de historia a lo largo de los cuales ha grabado, entre otros materiales, los cuartetos de cuerdas completos de Beethoven, Brahms, Schubert, Schoenberg, Bartók, Mendelssohn y Mozart; y el Emerson String Quartet, con más de treinta grabaciones y ganador de nueve premios Grammy y tres Gramophone.

Fotografías: Gerardo Castillo/ Isóptica

Reconocida por creadores y expertos como “la forma reina” de la música de cámara, el cuarteto de cuerdas presentó ciertas dificultades para el joven compositor. Beethoven abordaría el género sólo después de componer sus primeras diez sonatas para piano, las tres dedicadas al violín, algunos tríos y el primer concierto para piano y orquesta. Los seis cuartetos iniciales, escritos entre 1798 y 1800 e integrados en elopus 18, serían un tributo a la altura de sus predecesores.

Los cuartetos de la siguiente década definen, con toda claridad, el estilo propio del músico de Bonn: los tres del opus 59 (1808, dedicados al conde Razumovski) y los correspondientes al opus 74 (1809) y opus 95 (1810). Las cinco piezas se inscriben en la etapa de madurez y creatividad in crescendo.

A la última etapa, definida por la complejidad del llamado ‘estilo tardío’, corresponden los cinco cuartetos finales: opus 127 (1824), opus 132 (1825),opus 130, 131 y 135 (1826), además de la Grosse Fuga, opus 133, inicialmente compuesta como Finale del opus130, que terminaría con- vertida en pieza autónoma y considerada, para efectos prácticos, el décimo séptimo cuarteto de cuerdas. Eugenio Trías, filósofo español y escucha emocionado del último Beethoven, escribió enEl canto de las sirenas:

“Quizá la serie más grande y hermosa de toda su música. Quizá, por lo mismo, la que ha tardado más tiempo en ser verdaderamente comprendida y gozada: todo un siglo. […] un siglo de incomprensión, de extrañamiento, de enajenación de la opinión y del gusto, de silencios clamorosos, de inaudita temperatura de témpano; eso es lo que parece reservado a quienes llevan a cabo, en cualquier dominio espiritual, un tour de forcé semejante al que condujo a Beethoven a componer sus últimos cuartetos”.

 

beethoven, Cuarteto núm. 15 en La menor, Op. 132; Cuarteto núm. 13 en Si bemol mayor, Op. 130, con gran fuga Op. 133 como final

 

Eugene Drucker, violín

Philip Setzer, violín

Lawrence Dutton, viola

Paul Watkins, violonchelo

 

Templo de la Valenciana

Carretera Guanajuato-Dolores Hidalgo, km. 1.5, s/n, Guanajuato, Gto.

gerardo castillo

gerardo castillo

Estudió en la Escuela Nacional de Artes Plásticas la carrera de Diseño y comunicación visual con especialización en Fotografía. Fue seleccionado en el Seminario de Fotografía Contemporánea 2011-2012 que imparte el Centro de la Imagen y acreedor a la beca Jóvenes creadores del FONCA en el 2006-2007.
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