Presenta Chamaleon Productions “Leo” una realidad fantástica que vence a la gravedad

En la puesta en escena de Leo, sus creadores prometen hacer “cosas imposibles” como vencer a la gravedad al caminar por el techo y las paredes del teatro.

Fotografías: Gerardo Castillo/ Isóptica

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Un solo actor, William Bonnet, con una preparación en distintas formas de teatro, danza, acrobacia e improvisación, dará vida a un entrañable personaje que se despliega en dos mundos paralelos: su cotidianeidad y lo que le ocurre cuando, en su pequeña habitación, las leyes naturales enloquecen y crean una realidad fantástica.

Eso es lo que Y2D/ Chamäleon Productions, una coproducción de Canadá y Alemania presentará en Leo, una puesta en escena de circo, teatro y multimedia, durante el 44 Festival Internacional Cervantino, los días 14, 15 y 16 de octubre en el teatro de Minas.

En conferencia de prensa el protagonista de la obra, William Bonnet, y su director, Gregory Parks, explicaron que este espectáculo tiene su origen en una pieza de cabaret alemana, La vida de un personaje en Berlín, que contiene fragmentos de pocos minutos con el personaje. “Este creció hasta que llegó a ser un montaje unipersonal, que no es sólo para niño, sino también para adultos”.

“Es mucho ejercicio para actuar el personaje y se requiere además de la preparación en técnicas escénicas, una psicológica y mental, ya que todo el montaje (que dura 65 minutos) es sin parar y tiene una exigencia del cuerpo muy fuerte”, señala Bonnet quien enfatiza que la improvisación que hace “depende del tipo de público y del momento”.

El primer modelo a seguir para dar vida a Leo, fue el astro hollywoodense Fred Astaire, cuando baila en paredes y techos, en Bodas reales, película estadounidense de Stanley Donen, filmada en 1951, a la que también suman la gracia y simpatía de los grandes actores del cine silente Buster Keaton y Charles Chaplin, explica.

Desde el origen del espectáculo, en 2011, cuando se estrenó en el Festival de Edimburgo y venció a dos mil producciones más que se presentaban, ganando el primer lugar, Leo cobró vida, primero con el actor Tobías Wagner, quien, por cierto, ideó el proyecto, pero conforme se fue volviendo más importante, lo han llevado a escena tres actores más. Actualmente, “hay dos que están representándolo en diversas partes del mundo, porque ha estado en todos los continentes”, señala Bonnet.

Leo es un “personaje carismático y entrañable, que va descubriendo la gravedad y otras cosas y todo el espectáculo está experimentando y viviendo situaciones que son muy atractivas para el espectador”, asegura Parks, quien considera que el éxito que han tenido “se debe a que el personaje es universal, no utiliza el lenguaje hablado, y es algo físico, corporal, aunque, curiosamente, ‘habla’ distinto en cada país donde se presenta, por lo que todos se pueden relacionar con él, de alguna manera”.

La mitad del espectáculo utiliza música y el resto está en silencio, “y esto es muy importante y se nota porque para la gente ambos funcionan bien”, sostiene Parks quien ejemplifica con lo ocurrido durante una escenificación en Moscú, “el público estaba atento, pero no reaccionaba muy bien a la música hasta que oyó el famosísimo Lago de los cisnes, de Chaikovski”.

Considera que este trabajo es un ejemplo de lo que se está haciendo en el circo en Canadá, que tradicionalmente ha estado en la vanguardia del género. “Todos los artistas que han participado en Leo provienen del circo, en parte por la fuerza que se necesita para participar en la producción y porque es un buen ejemplo de artistas que usan sus habilidades circenses en otras formas de las artes”.

Cuenta que a pesar de que han recibido invitaciones para hacer el espectáculo en cine o televisión, las han rechazado porque “debemos confesar que nos gusta más el teatro vivo. El escenario es bastante simple con una pantalla, al igual que los trucos, pero realmente hay que estar presente para poder apreciarlo”.

El mismo Gene Kelly lo decía cuando lo cuestionaban respecto a por qué no hacía bailes más largos en el cine y respondía que era “para conservar el interés de la presentación. Si no se hace de manera viva en la escena se va perdiendo la atención, y en Leo, la combinación lado a lado de la vida y el video”, hace que el público jamás se distraiga, concluye.

 

 

Con información de FIC

Por Raquel Peguero

Auditorio de Minas

GUANAJUATO, GTO. MÉXICO

liliana velazquez

liliana velazquez

Gusta de ser cofundadora de La Marmota Azul, estudio fotográfico independiente, creativo y activo que la mantiene en constante aprendizaje. Ha colaborado con el Fondo de Población de las Naciones Unidas, el Consejo Nacional de Fomento Educativo así como con distintas publicaciones.
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