Concluye la primera semana del Curso Internacional de Danza en el IBÉRICA CONTEMPORÁNEA 2019 (parte 1)

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Seguramente el Centro Proart se sentía este lunes 8 de julio tan vivo como siempre pero a la sexta potencia, por aventurar un número. Hoy comenzaron los cursos intensivos del Festival Ibérica con sus ocho salones operando simultáneamente con grupos numerosos desde las 9 am hasta un poco antes de las 7 pm. Oprime un poco que de entre los cientos de mujeres sólo cerca de 5 varones sean estudiantes en estas clases: ¿intereses de género diferenciados? ¿Espacios de desenvolvimiento asignados desde la estructura social y el binarismo sexo-género? No lo sabemos. Aún así, diversas vivencias de plenitud en cada mundo de la danza que activan los profesores son motivo suficiente para que las asistentes den intensamente lo mejor en cada clase en la que participan.

Texto: Eugenia Macías

Fotos: Gabriel Ramos / ISÓPTICA

 

Mientras comenzaba a montarles una guajira (uno de los llamados palos flamencos de ida y vuelta surgidos del intercambio cultural América-España), Javier Latorre recomendaba:

Señoras, estamos en Guajira, no quiero ser el más femenino de la clase”

antes de repasar una vez más braceos, paseos, marcajes, giros y cierres con zapateados de los cuáles tararea su patrón rítmico.

Valeriano Paños estuvo entregado desde su propio bailar a la enseñanza de un martinete y una farruca, palos sobrios y serios, el primero retoma su nombre de una herramienta de las fraguas gitanas. Y propuso zapateados de patrón complejo y recomendaciones sobre el manejo de energía hacia arriba en el torso, la inminencia de verse enteros frente a un público y posturas en brazos, cabeza, caderas, piernas que alargan, estilizan y lo hacen grande a uno al bailar.

Desde el repaso incansable postulado para limpiar el manejo del cuerpo en el baile, Nazaret Reyes (coreógrafa de la obra que ganó el segundo lugar en la gala inaugural del VII Festival Ibérica), comenzó el montaje de una coreografía por alegrías, palo cadencioso y vivaz en el que se detiene a desglosar los contratiempos:

“os quiero ver grandes (…) ¡en medio de los golpes siempre¡”

            El joven bailarín Carpeta comenzó el curso de bulerías, uno de los palos flamencos más alegres, festivos y difíciles por la rapidez con la que suele ejecutarse y enfatizó los acentos para el sentido y el enganche entre marcajes resaltando la intensidad, la expresión, el aclarar qué se quiere contar con el baile, qué historia hay detrás además de llevar el compás y una colocación y decía:

Báilame por bulería como si tuvieras una pena en tu casa (…)”.

Pablo Egea resolvió su enseñanza de alegrías cantando él mismo para compaginar las estructuras del cante y el baile y va marcando la secuencia mientras realiza esto.

Por otra parte La Truco inició su curso con un calentamiento sin zapatos para enriquecer el movimiento, controlar el cuerpo desde el detalle de movilizar cada parte. En el montaje de la coreografía impulsó lentitud en la ejecución, aguantar la velocidad pesada del palo Soleá y ejecuciones inusuales de giros y contratiempos.

Carlos López Aragón, introdujo una corporalidad distinta a su curso de Danza Flamenca Urbana, una hibridación entre el manejo corporal de bailes callejeros con alardes virtuosos en el piso, caídas, rodadas, reincorporaciones y braceos al estilo del flamenco y la danza clásica española.

Con un inicio de combinaciones saturadas y complicadas de zapateados para calentamiento y técnica de pies, Rafael Estevez, inició el montaje de Tangos, abriendo espacios para que el salón se convirtiera en un mundo de farfulleos locos de tacones y patadas con las asistentes en libre repaso de las secuencias.

Y Juan Paredes buscó mil maneras de contagiar el goce de los bailes festeros por tangos, con las estudiantes en una ronda, tocando palmas para entender el compás, condición indispensable para bailar un palo. Luego introdujo marcajes y acentuó la importancia de buscar matices con el cuerpo, tarea más compleja que pararse frente a un espejo a revisar repetitivamente la técnica, que sólo debe ser un recurso del arte:

 

“(…) enseño a mi cuerpo a disfrutar mi propio disfrute (…) no hacer nada y hacerlo todo porque se comunica una verdad (…)

 

Jesús Corbacho, cantaor que acompañó las clases de María Juncal y Ana Morales, utilizó su voz que ejerce con miles de posibilidades de quiebres, para invitar al manejo del ritmo y el cante para bailar. Ejecutó coplas, los alumnos le marcaron compás y más tarde cantaron también las letras. Este joven profesor insistió mucho en que hay que flexibilizar el baile para que dialogue con el cante en las fiestas, que proviene de la realidad y con una verdad. Hay códigos que no se ven, pero están ahí.

 

Además de esta reseña se hará una siguiente entrega con la segunda y última parte de otros de los cursos impartidos .

 

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Javier Latorre

Integrante de la Compañía Lírica Nacional, el Ballet Nacional de España, en los peridos de dirección de Antonio Gades y Antonio Ruiz Soler, con quien llegó a solista. Posteriormente fue bailarín principal con María de Ávila. A finales de la década de 1980 fundó Zyriab Danza y para esas épocas fue premiado en el Festival Francés de Avignon y en el Concurso de Arte Flamenco de Córdoba. Tuvo colaboraciones en la década de 1990 con Mario Maya y Vicente Amigo y hacia 2000 presentó en el Festival de Jeréz su obra Ambi-valencia y en 2002 Riconete y Cortadillo coproducido por El Festival Internacional de Música y Danza de Granada y la Bienal de flamenco de Sevila. Desde 2003 se dedica a la docencia y desde 2006 formaliza su Compañía Residente del Gran Teatro de Córdoba, realizando colaboraciones los últimos años con artistas como Lola Greco, Carlos Saura, Shoji Kojima, Philippe Donnier, enre otros. Como ejecutante tuvo una fuerte presencia escénica y en los marcajes corporales, con virtuosismo en el zapateado. Sus cursos hacen énfasis en juegos de brazos y trabajo corporal.

 

Valeriano Paños

Originario de Barcelona y criado en Córdoba, se formó ahí y en otras ciudades con Javier Latorre, Manolete y Carmina Ocaña entre otros. Debutó profesionalmente en la Compañía Andaluza de Danza de Mario Maya y posteriormente fue solista en las compañías de José Antonio, Blanca del Rey, Aída Gómez, Ballet Nacional de España, entre otras. Ha sido coreógrafo en proyectos de Rocío Molina, Olga Pericet, Ana Morales, Miguel Poveda y los Conservatorios Profesionales Carmen Amaya en Madrid y Reina Sofía en Granada. Ha sido docente en el Centro Andaluz de Danza, conservatorios y asociaciones al sur de España y en Tanzhaus nrw-Düsseldorf sede de la compañía de Pina Bausch, así como en Uruguay, Albuquerque, E.U. Es docente de la Academia de las Artes Escénicas de España y co-dirige una compañía junto a Rafael Estévez. Desarrolla ejecuciones en que combina el alargamiento, destreza técnica y refinamiento a la manera del ballet, con la energía y presencia flamenca, conservando el sello sutil de la danza clásica  española.

 

Nazaret Reyes

Hija de Cristóbal Reyes y Juana Amaya, con experiencia en escenarios desde los 11 años en España y diversos países. Es docente en la academia de sus padres en Sevilla. Ha sido intérprete en importantes festivales españoles: Flamenco Viene del Sur/Teatro Central, Sevilla; Flamenco Joven / Teatro conde Duque, Madrid; Festival Flamenco, Burgos; Bienal de Flamenco de Sevilla; Festival Flamenco Gitano, San Francisco, E.U.

En su baile integra trabajo corporal reposado y armónico en falsetas y fragmentos introductorios, y la ejecución compleja de secuencias de zapateados, marcajes, llamadas y remates.

 

El Carpeta

Manuel Fernández Montoya, joven bailaor, heredó el estilo de los Farruco. Participa en los festivales españoles más importantes y en diversas ciudades mundiales. En 2016 recibió el premio revelación de las Escuelas Internacionales de Flamenco de Andalucía. Ha colaborado con Miguel Poveda, Alejandro Sánz, Estrella Morente, Paco de Lucía. Actuó en la película Flamenco Flamenco de Carlos Saura.

Su baile integra presencia escénica en el manejo de energía en la expresividad y virtuosismo técnico y acústico en la ejecución de complicadas secuencias de zapateado y movimiento corporal bajo los palos flamencos.

 

Pablo Egea

Maestro residente de Centro Proart, fue integrante solista durante 6 años del Ballet Nacional de España bajo las direcciones de José Antonio Ruiz y Antonio Najarro. También ha sido bailarín destacado en el Ballet Español de Murcia, en la Compañía Inernacional de Flanco “Flamenconautas”. Ha sido coreógrafo y colaborador del Ballet Flamenco La Rosa, Miami; Aire Flamenco Theater, San Petersburgo; Ballet Español de Cuba; y ha colaborado con el cuarteo de jazz de la coreana Maureen Choi.

Su baile expresa una formación muy completa con proyección técnica virtuosa y expresividad corporal, que lo hace manejar distintas vertientes de la danza española clásica y flamenca. Tiene una gran capacidad de matices en su ejecución desde rangos de movimiento íntimos o pequeños hasta amplios y muy vistosos.

 

La Truco

Hija del cantaor José Truco, estudió en el Conservatorio de Música y Danza de Madrid y en la escuela Amor de Dios se formó entre otros con Azorín, María Magdalena, Cristóbal Reyes y La Tati, perteneciendo a la compañía de ésta y de El Güito. Ha colaborado con Manuel Liñán, ha presentado espectáculos en Indonesia y Sudáfrica, recibidó el segundo premio del Certamen de Coreografía en el Teatro Albéniz de Madrid en 2004 y el Premio Signo en Parla, Madrid por su trayectoria. En 2006 participò en el Festival Suma Flamenca junto a El Güito y Merche Esmeralda. Ha participado en películas como Al Sur de Granada, La sombra del verano y en un documental sobre el tablado madrileño Casa Patas.

Como bailarina y docente cuenta con múltiples recursos expresivos que provienen de su manejo de distintas tradiciones de la danza española: el movimiento de mantón y abanico, braceos, giros y cambios de peso diversos que los dinamizan y torsiones que fortalecen el carácter de sus interpretaciones y coreografías.

 

 

Carlos López Aragón

Maestro Residente en el Centro Proart es bailarín, acróbata, músico y director artístico de la Compañía Zen del Sur-Contemporary Arts, desarrollando un perfil versátil, polifacético y muldisciplinario. Ha colaborado en las compañías: Fernando Hurtado, Orquesta Ciudad de Granada, Albadulake-circo contemporáneo, Teatro Laví e Bel y el proyecto Carta Blanca a la creación española -Circo Interior Bruto (Circo Jules Verne – Amiens).

Su trabajo se caracteriza por el dominio de la acrobacia de suelo, elementos circenses, danza contemporánea, danzas urbanas, baile flamenco y composición musical en piano y percusiones.

Su indagación del movimiento está encaminada a insertar y conjuntar la danza en procesos comunicativos de docencia, talleres, salud, y el juego entre el estar interno de su acción y la vinculación con una audiencia o un grupo escolar.

 

Rafael Estevez

 

Se formó con bailarines como Antonio Canales, Eva Yerbabuena, entre otros. Fue primer bailarín de la compañía de Merche Esmeralda y solista de la de Pino Sagliocco y Joaquín Cortés y comapñero de escena de Lola Greco y Rafaela Carrasco, Joaquín Grilo, Juana Amaya, Isabel Bayón, por mencionar algunos. Tiene experiencia en tablados como los famosos Casa Patas y Café de Chinitas en Madrid. Ha realizado coreografías para Rocío Molina, Miguel Poveda, Olga Pericet, Manuel Liñán, Pastora Galván, Ana Morales y dirige una compañía con Valeriano Paños en 2003. Desde 2015 es docente en la Academia de las Artes Escénicas de España.

Su danzar refresca el género de danza clásica española que ejecuta confluidez y carácter, incorporando al mismo tiempo el vigor de la tradición flamenca en danzas más suaves.

 

Juan Paredes

 

Debutó con la Compañía “Mariemma”. Interpretó el personaje de el novio en Bodas de Sangre de Antonio Gades. Fue bailarín solista de la compañía de Cristina Hoyos protagonizando con ella la clausura de los Juegos Olímpicos Barcelona-92, la Compañía Andaluza de Danza, la junta de Andalucía con María Pagés y José Antonio. Fue protagónico en la película Montoyas y Tarantos que recibió un premio Goya y candidatura española al Óscar en 1989.

En su trabajo actual es central la socialización por medio del flamenco, generando dinámicas colectivas sensibles a través de este arte, por lo que en el Festival Ibérica tiene a su cargo la docencia e géneros festeros, callejoneadas y clases masivas en espacio público.

 

Jesús Corbacho

 

Ha recibido el Primer Premio Nacional de Fandangos del Certamen Paco Toronjo en las categorías infantil y adulto y el Primer Premio por Malagueñas del Festival Internacional de las Minas de la Unión.

Fue becado y realizó estudios en la Fundación de Arte Flamenco Christina Heeren de Sevilla.

Ha colaborado en diversas partes del mundo en espectáculos de Belén Maya, Milagros Mengíbar, Merche Esmeralda, Rocío Molina, Pastora Galván, Manuel Liñán, Olga Pericet, Rafaela Carrasco, Adela y Rafael Campallo, Mario Maya y con éste dentro de la obra Mujeres que ganó el Premio de la Crítica del Festival de Jerez, 2009. En 2015 fue invitado al espectáculo Alento & Zaguán del Ballet Nacional de España bajo la dirección de Antonio Najarro.

Tiene una gran capacidad de matices y quiebres con su voz que dan solidez a los palos flamencos que interpreta y ejerce el cante como práctica viva que se vincula con otras manifestaciones emblemáticas del flamenco.

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