300 Imágenes, la invasión fotográfica en el Teatro de la Danza

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EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA EN EL PREMIO NACIONAL DE DANZA GUILLERMO ARRIAGA. XXXVII CONCURSO DE CREACIÓN COREOGRÁFICA CONTEMPORÁNEA INBA-UAM

Caminos de imágenes, partituras coreográficas, trazos de rutas escalonadas.

Todo esto pueden ser las secuencias de fotografías en el diseño del montaje de la exposición de diversos grupos y bailarines de danza contemporánea en México, exhibida con motivo del XXXVII Premio de Creación Coreográfica Contemporánea INBA-UAM 2018, en el vestíbulo y sala del Teatro de la Danza, Centro Cultural del Bosque, Ciudad de México.

Texto: Eugenia Macias

 

Fotografías: Glroia Minauro y Gerardo Castillo  / Isóptica

 

Estas premisas curatoriales-museográficas conducen al que mira a ejecutar una danza al ir y venir entre las fotografías. Entre el patrón espacial propuesto por la curadora y fotógrafa Gloria Minauro y las propias decisiones de uno como espectador, diversos patrones de movimiento surgen. Puede ser que uno suba o baje por las diagonales que conforma el acomodo de las imágenes o que saltemos la mirada de un lado a otro en ese moverse del cuerpo de ver.

Y está por otra parte una secuencialidad marcada por el código visual propio de cada obra. Minauro narró que colocó las imágenes como le iba naciendo a ella una necesidad de sucesión de movimientos de acuerdo a lo que cada fotografía comunica de la coreografía aprehendida en ella: saltar, caer, deslizarse en el piso, sobreponerse de pie, agacharse, voltear, encontrarse con otro, ir hacia un grupo, dispersarse para alcanzar un objeto, mirar al público, abandonar la vertical y apoyar el cuerpo sobre una mano, poner peso en las piernas de nuevo, contraerse, alargarse. Pero a las series móviles que plantea la curadora en un cadáver exquisito de creadores, puede uno proponer otras lecturas: un abrazo y luego una distancia, agacharse y luego mirar hacia otro lado, saltar y al caer tocar a otro, ir hacia una barrera…las fotos son las mismas pero las secuencias de nuestra contemplación no.

La Manga Danza y Video, Óscar Ruvalcaba, Bajo Luz, Utopía, Barro Rojo, Mirta Blostein, El Cuerpo Mutable, Quiatora Monorriel, Vicente Silva, Isabel Beteta, entre muchos otros artistas y agrupaciones confluyen en estas uniones aleatorias, que en la sala rompen cuarta pared hacia el área del público con cuerpos replanteando el uso cotidiano de objetos, haciendo contrapesos entre sí, generando armonías con manifestaciones visuales, encontrándose unos y otros en lo amoroso o en una lucha. Cuerpos que se potencializan en espacios, luces, saltos y estructuras, o se agrandan como multitudes o gestos llevados a grados extremos. Semidesnudos orgullosos.
Podríamos seguir intentando buscar palabras para eso indescifrable que nos genera vida interna desde la danza. Pero ha sido la fotografía como lectura alterna aunque parezca real de ser lo que no aparenta, la que lo ha logrado. Hay obras de la propia Gloria Minauro, Gerardo Castillo, Gabriel Ramos, Emilio Sabin, Liliana Velázquez, Roberto Aguilar, Edith Cota, Jorge Colín, Nitzarindani Vega, entre otros, como fotógrafos convocados.

Existe ambigüedad en la originalidad creativa de estas imágenes cuyo punto de partida, la obra coreográfica, es ya una mediación artística con el mundo. Pero el oficio fotográfico como experiencia sensible permanece y diversifica perspectivas.

Podríamos seguir intentando buscar palabras para eso indescifrable que nos genera vida interna desde la danza. Pero ha sido la fotografía la que lo ha logrado, lectura alterna que aunque parece real, es lo que no aparenta

La exposición terminó en un festín antropófago del público tomando cuanta impresión podía, desmontando la muestra. En más de un sentido.

 

 

 

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